Intercambiador de Calor para Procesar Alimentos
En términos simples, un intercambiador de calor es como un radiador, diseñado para calentar (o enfriar) un producto. Sin embargo, en los últimos 150 años, se han ido desarrollando una amplia variedad de tipos y diseños, lo que significa que encontrar el intercambiador de calor más adecuado para su aplicación no siempre es sencillo.
Todos los intercambiadores de calor, excepto los más básicos, se diseñan a medida, para tener en cuenta los productos que se calientan o enfrían, el medio de calentamiento o enfriamiento, la cantidad de efluente que se procesa, la velocidad, el riesgo de ensuciamiento y otros factores. Sin embargo, a lo largo de los años han surgido algunos tipos de diseño estándar (así como otros más específicos) y entender las diferencias de todos ellos hará que el proceso de elección sea menos complejo.
En este artículo le guiamos a través de los principales tipos de intercambiadores de calor diseñados por HRS y las aplicaciones para las que cada uno es más adecuado.
ASPECTOS CLAVE
Al especificar un intercambiador de calor, lo primero que hay que tener en cuenta es si la aplicación requiere una fabricación completa en acero inoxidable por razones higiénicas; por ejemplo, en la industria alimentaria y de bebidas.
Lo primero que hay que tener en cuenta es la naturaleza del producto a procesar, en particular su viscosidad y si contiene partículas. Cuanto más simple y menos viscoso sea, más sencillo será el intercambiador. A medida que los materiales se vuelven más gruesos o contienen partículas en suspensión o sólidos grandes, el intercambio se vuelve más complicado y se requieren diseños más sofisticados para garantizar el rendimiento. Comenzando con diseños simples de varios tubos, la gama se mueve a través de tubos dobles, donde la viscosidad es mayor o hay sólidos, y diseños de espacio anular para productos altamente viscosos, con los materiales más desafiantes (alimentos que contienen trozos o son muy espesos, como la miel) que precisan el uso de intercambiadores de superficie rascada.
Otro aspecto es lo que sucede en caso de una fuga. Hay casos en los que una fuga puede ser crítica, sobre todo cuando el fluido de servicio no es agua. En tales circunstancias, se deben especificar intercambiadores de calor multitubo de doble peana, ya que proporcionan detección de fugas para evitar la contaminación cruzada entre los fluidos de servicio y producto.
Fuente: HRS
